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La Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos derogó la sentencia Roe vs. Wade





La Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos derogó la sentencia Roe vs. Wade

Dr. Luis Durand



El ser humano, con sus virtudes y debilidades… una escalada de situaciones cada vez más inesperadas.

Un día Caín mató a su hermano Abel… por alguna ventaja circunstancial.

Un día escuché la alegoría de un hijo que arrancó el corazón a su propia madre… al arrojarlo y correr, tropezó, y el corazón moribundo de la madre dijo: “hijo, ¿te hiciste daño?” (el amor inmensurable de una madre). Hasta un padre sorprendido de lo insospechable: “¿tú también Brutus?” (el hijo en medio de la traición a su propio padre y emperador romano, Julio Cesar)

… Hasta arribar a lo más impensado (nada más impensado), un día un padre y una madre cualesquiera, pensaron en eliminar a sus propios hijos… por conveniencias circunstanciales.

El conflicto del aborto existe desde tiempos inmemoriales… tiene que ver con la Etica del ser humano.


Pero, no hay límites para lo bueno y lo malo… En el siglo XX, se descubrió un inmenso negocio detrás de la oferta de servicios de abortos… con una escala inimaginable, transformándolo en uno de los de mayor lucro del mundo (hoy hasta se negocian los órganos de esos bebés, cada tejido con un valor diferencial… y mega-empresas multinacionales que los usan como insumos para sus productos… que todos “inconscientemente” consumimos…). Además de otros intereses, como el impacto en el control poblacional o de la manipulación por ideologías...

Entonces todo cambió…

Ya no fue solo un debate ético y/o moral… sino que pasó a ser también un tema de conflicto de interés… con un valor en el mercado… y entonces entró el marketing. Para vender más, debe verse bueno:

- ¿el aborto como un derecho?

… no creo que logremos tanto…

… déjame a mi…


Solo unos pocos años después que representantes de todas las naciones declararan que la defensa de la vida es el primer derecho humano… acá estamos… discutiendo si eliminar la VIDA de los propios hijos es un derecho…marketing y gloalización haciendo estragos… cuando en tantos otros casos pueden dar tantos beneficios… las mismas herramientas para la ética del bien o del mal…


Roe vs Wade, fue un caso “armado” (reconocido posteriormente por la protagonista arrepentida) que llevó a la SCJ de EEUU a declarar al aborto como un “derecho”.

49 años después, con más de 60 millones de bebés oficial y violentamente eliminados (el aborto siempre es violento), y muchas madres y padres heridos; hoy, 24 de junio, la SCJ de EEUU acaba de revocar ese fallo de 1973, que instaló una protección constitucional al “derecho de la mujer sobre su ‘propio’ cuerpo” para eliminar a su hijo en el útero. La corte ahora declara: “eso no es un derecho constitucional, no está alineado con la historia de los EEUU”.


El aborto es un problema ético. Las leyes, y el marketing, deberían apoyarse sobre la ética, pero no siempre lo hacen.


El presidente Biden, “oficialmente católico”, está declarando sobre la “injusticia” del nuevo fallo, porque anula “derechos” a las mujeres… y pide que el pueblo norteamericano vote más a los demócratas para poder reinstalar el aborto como un derecho constitucional…contradictorio… esa declaración es lo mismo que decir: “desde la política podemos influir sobre los jueces…” … justicia a mano propia.

Es lamentable cuando la vida pasa a cotizar en la bolsa de valores… pero, esos son los principales “valores” de algunos.


La ética busca separar lo que está bien de lo que está mal.

El aborto es un problema eminentemente ético, antes que legal. En nuestro país, Argentina, hemos vivido la experiencia que mientras el Código Penal dice que el aborto es un delito, que solo en determinadas circunstancias podría eximirse de una penalidad, ninguna organización que ofrecía abortos vio dificultado su accionar… Los gobiernos locales que decidieron llevar adelante políticas de aborto no necesitaron una ley que lo permitiera, y cuando esta fue promulgada, no hubo demasiados cambios.

El ”aborto” no necesitaba una ley… el negocio del aborto posiblemente si (no puedo saber tanto).


Las religiones buscan “organizar” la vida espiritual de las personas. Todos tenemos una vida espiritual. El sentido común, la lógica, diría que sería incoherente que un creador pida a sus creaturas algo distinto al orden natural de Su propia creación. Por ello, las religiones coherentemente defienden la vida dada, en todos sus estados, tanto en sus inicios como en el final, promoviendo el buen trato para todos, en todas sus etapas.


Quienes defendemos la vida en cualquier lugar del planeta, celebramos este día 24 de junio, cuando circunstancialmente algunos miembros prominentes del país más poderoso asumieron la responsabilidad de defender la vida, fundamentándolo en la ley natural, en aquello que espontáneamente han vivido los estadounidenses durante su historia… En este caso, la ley se apoyó sobre la ética…


Pero todos sabemos que la defensa de la vida no se enseña desde la SCJ de una nación, sino desde lo sagrado de la familia, fomentando y cuidando el respeto que merecen quienes forman cada familia. Las religiones, espontáneamente, siempre apoyarán eso, un crecimiento familiar armonioso y sano.


Este día de enorme alegría para la defensa de los más indefensos e inocentes, no debe llevarnos hacia un mayor enfrentamiento frente a quienes piensan distinto. En mi interior siento que no se trata de un “triunfo”, sino de un acto de justicia. Ojalá este momento reabra un debate más maduro, con menos posiciones egocéntricas, pensando más en empatizar y ayudar, que en vencer en una discusión.

¿Cuántos ejemplos de conductas humanas extraordinarias ayudando a familias, a mujeres solas, lo que sea necesario…? Solo en Argentina, un 0800 nucleando a más de 450 instituciones en todo el país, unidos en red para ayudar a la mujer/madre/familia…


En mi caso personal, creo en Dios, y le pido nos ayude a ver el camino del encuentro con aquel que piensa distinto... que sepamos reconocer lo insignificante del egocentrismo, y tengamos la GRACIA de descubrir lo glorioso que es darnos por el otro y compartir.