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Escuela Católica y Educación Sexual Integral. Desafío y oportunidad






Escuela Católica y Educación Sexual Integral.

Desafío y Oportunidad.

Dra. Zelmira Bottini de Rey

Valores - Academia del Plata

Revista VALORES - N° 6

18 de mayo de 2020





A modo de introducción.


En los últimos tiempos la temática de la ESI ha ido cobrando cada vez mayor relevancia ya que distintos acontecimientos la han colocado en el centro del debate público. Cabe recordar que el 4 –X- 2006, fue sancionada la Ley 26.150 que crea el Programa Nacional de Educación Sexual Integral en el ámbito del Ministerio de Educación a los efectos de asegurar el derecho de todos los educandos a recibir educación sexual integral en los todos los establecimientos educativos del país, desde el nivel inicial hasta el nivel superior de formación docente.

El 29-5-2008 la XIV Asamblea del Consejo Federal de Educación (CFE) aprobó el documento “Lineamientos Curriculares para la Educación Sexual Integral” como anexo al Programa de ESI. Este documento acuerda un piso común obligatorio para el abordaje de la educación sexual integral en todas las escuelas del país.

A partir de entonces abundaron las capacitaciones docentes dictadas por estamentos oficiales y también por universidades privadas y distintas ONG. Lograr el reconocimiento de los cursos dictados por el sector privado y la aceptación de un puntaje para los mismos fue una tarea ardua y tuvo pobres resultados.

El año 2018 fue trascendente por muchos motivos. Uno de ellos fue la firma de la resolución 340 del CFE reunido en Misiones el 22-V-18. Esta resolución tiene un Anexo en el que se explicitan los 5 Ejes que deben contemplarse en el dictado de la ESI y los 47 Núcleos de Aprendizaje Prioritarios (NAP): 11 para nivel inicial; 20 para primaria y 16 para secundaria. Además se establecen 5 NAP para la Formación Docente


En síntesis, existe una normativa legal que obliga a las instituciones educativas a desarrollar un Proyecto de ESI, que tenga en cuenta los 5 Ejes y los NAP.


El objetivo de esta presentación es realizar algunas reflexiones sobre cada uno de los Ejes que deberían ser contemplados en el Proyecto Educativo de ESI. Queda para otra oportunidad proponer los NAP que podrían ser desarrollados en cada Eje

La mayoría de las instituciones educativas llevan adelante acciones, más o menos sistematizadas, en referencia a la temática. Muchas poseen un Proyecto Educativo al que denominan de diferentes maneras: Educación para el Amor; Educación Integral de la Sexualidad; Educación de la Sexualidad y de la Afectividad; Saber Amar; Creados para Amar; Educación Sexual Integral, etc.

Aun cuando es cierto que el título que encabeza un proyecto educativo obedece a una razón, en el contexto actual, parece conveniente utilizar el de Educación Sexual Integral. Se sabe que lo más importante no pasa por el título de un Proyecto, sino por la antropología que lo sustenta, las metas y objetivos que se proponen y los conceptos que se desarrollan. Hoy hay mucha sensibilidad y suspicacia con este tema y, en alguna ocasión, al darle un título distinto al oficial, tanto alumnos como padres, pueden considerar que el colegio no aborda la ESI.


- Inclusión de los Ejes en el Proyecto Educativo. Algunas reflexiones.


Es importante tener en cuenta en el Proyecto de ESI, de una institución educativa, los Ejes dispuestos por el Ministerio de Educación de la Nación, no solo por tratarse de una disposición obligatoria, sino también por una razón estratégica.

Claro que esta estrategia exige reflexionar concienzudamente cómo abordar los Ejes desde la antropología en la que se sustenta el ideario del colegio ya que no se trata de mimetizarse con la cosmovisión imperante (ideología de género), sino por el contrario, ser coherente con la cosmovisión propia. La propuesta de titular el Proyecto Educación Sexual Integral y de estructurarlo teniendo en cuenta los Ejes, además de audaz es compleja ya que requiere tanto claridad de conceptos como habilidad para comunicarlos.

En conclusión, es preciso actualizar los Proyectos, tanto en la forma de estructurarlos, expresarlos y comunicarlos, como en la reafirmación y aclaración de los conceptos ya que si bien los Ejes expresan formulaciones genéricas de contenidos, es fácil advertir la cosmovisión que subyace a los mismos.


-Eje 1. Cuidar el cuerpo y la salud.


En primer lugar, se analizará el significado de cada uno de los vocablos.

Cuidar se vincula con el respeto ya que cuando se cuida a algo o a alguien, es porque se le reconoce un valor intrínseco que se busca preservar. Cuando se cuida a algo, la forma de preservarlo es tratando que no se modifique, en cambio, cuando se cuida a alguien, la manera de cuidarlo es promoviendo su modificación, es decir su desarrollo (crecimiento y maduración). Respetarlo implica ayudarlo a desplegarse según lo que es.

Cuerpo. El cuerpo integra la persona ya que ésta es una unidad sustancial de cuerpo y espíritu; el cuerpo es personal y la persona es corporal. Es importante reflexionar sobre el valor y el significado de la corporeidad: en el cuerpo se encarna el espíritu; a través del cuerpo se identifica a la persona; se comunica; se interviene en el mundo y es en el cuerpo donde interviene las dimensiones del tiempo y del espacio. Con la muerte, cesa la unidad sustancial y queda por un lado un cadáver y por otro lado un espíritu, con un destino trascendente. El cuerpo posee el valor de toda la persona y lo que se le hace al cuerpo, se le hace a la persona. Manipular, modificar o jugar con el cuerpo es hacerlo con la persona.

El varón y la mujer poseen cuerpos diferentes según el sexo que a cada cual le tocó. La ideología de género, telón de fondo de la cultura actual, le quita valor al dato biológico y considera irrelevante la diferencia sexual. Se llega al extremo de hablar de cuerpo fecundante y de cuerpo gestante en vez de cuerpo de mujer o de varón. Se considera cuerpo fecundante los cuerpos con pene; la masculinidad cisgénero y la feminidad travesti transgénero y cuerpos gestantes los cuerpos con vulva; la feminidad cisgénero y masculinidad transgénero

En este contexto cobran relevancia las palabras del Papa Francisco en la Encíclica Laudato Si (155): “…La aceptación del propio cuerpo como don de Dios es necesaria para aceptar y acoger al mundo entero como regalo del Padre y casa común, mientras una lógica de dominio sobre el propio cuerpo se transforma en una lógica… de dominio sobre la creación (…) Aprender a recibir el propio cuerpo, a cuidarlo y a respetar sus significados, es esencial para una verdadera ecología humana. También la valoración del propio cuerpo en su feminidad o masculinidad es necesaria para reconocerse a sí mismo en el encuentro con el diferente. De este modo es posible aceptar gozosamente el don específico del otro o de la otra, obra del Dios creador, y enriquecerse recíprocamente. Por lo tanto no es sana una actitud que pretenda cancelar la diferencia sexual porque ya no sabe confrontarse con la misma”.

Salud. Se la define como completo bienestar físico, psíquico y social y no solamente carencia de enfermedad y dolencia (OMS). Esta definición obliga a plantear, con una mirada objetiva y realista, varios interrogantes. Por ejemplo, si es posible para un ser humano aspirar a un completo bienestar; si una circunstancia que pone en juego el bienestar es un atentado a la salud; cómo se responde a la adversidad o a los imprevistos, tan propios de la vida, que seguramente modifiquen el estado de bienestar…

En el documento preliminar de Educación Sexual en el Nivel Medio, del Ministerio de Salud de CABA, 2007, se define salud como un proceso complejo y dinámico de construcción de bienestar personal e interpersonal en el que interviene la condición integral de la persona y su relación con el contexto y la cultura y se afirma que es una construcción subjetiva y un derecho de todos. La construcción subjetiva ignora los datos objetivos que presentan la realidad. Respecto al derecho a la salud, se comentará al tratar el Eje “Ejercer nuestros derechos”.

Nuevamente, resulta pertinente lo expresado en la Encíclica Laudato Sí (155) “La ecología humana implica (…) la necesaria relación de la vida del ser humano con la ley moral escrita en su naturaleza, necesaria para poder crear un ambiente más digno (…) existe una “ecología del hombre” porque también el hombre posee una naturaleza que él debe respetar y no puede manipular a su antojo…”

En este Eje es necesario incorporar, en el nivel secundario, propuestas concretas probadas que colaboran al auto conocimiento y la aceptación de lo que cada uno es. Un ejemplo es el Programa de reconocimiento de la fertilidad cíclica de la mujer a realizarse con las mujeres escolarizadas en los últimos años del secundario


- Eje 2. Valorar la afectividad.


He podido constatar que en muchas escuelas, en los distintos niveles, se abordan contenidos y se proponen acciones referidos a la inteligencia emocional sin advertir que forman parte de este Eje. Todos coincidimos que la afectividad es un aspecto muy importante de la persona. Cuando un niño, desde pequeño, logra identificar una emoción o un sentimiento podrá nombrarlo y buscar la manera de orientarlo.

En este Eje se tratan los temas vinculados con la prevención de situaciones indeseadas, como puede ser abuso; manejo de los secretos; grooming…

Corresponde recordar que la prevención, es decir, las acciones que se llevan a cabo con el fin de evitar un daño, puede ser específica o inespecífica.

La prevención inespecífica busca que el niño desarrolle las capacidades que le permitan hacer frente a cualquier situación adversa o de riesgo. Se trata del desarrollo de autoestima (auto valoración realista); autonomía (autogobierno); empatía (captar el mundo interior del otro) y asertividad (responder de manera adecuada en el momento adecuado a determinada situación). Este desarrollo comienza en nivel inicial; se afirma en el primario y se actualiza en el secundario. Y requiere de la presencia de un adulto referente que acompañe y oriente.

Para la prevención específica (ej. abuso sexual; pornografía; consumo problemáticos de alcohol; etc.) se requerirán distintas estrategias. El común denominador de todas ellas es que el niño o adolescente sea el protagonista de la estrategia de prevención ya que es él quien debe encontrar la posible salida a cualquier situación indeseada. En cualquier momento de la vida, cuando a uno le sucede algo que nunca se imaginó que podría ocurrir, tiene muchas posibilidades de paralizarse y/o no saber cómo actuar. Por eso el educador (padre o docente) deberá buscar la manera de presentarle a niños y adolescentes situaciones hipotéticas para que las analice y reflexione SOBRE cómo enfrentarlas de manera positiva. No sirve indicarle lo que tienen que hacer o cómo tienen que actuar, sino que es el mismo sujeto el que tiene que encontrar la posible solución. Respecto a los razonamientos a utilizar con adolescentes, es necesario tener presente las características típicas de esta edad ya que obligan al adulto a ser creativo a la hora de brindar argumentos. Profundizar en estas cuestiones sobrepasa a esta presentación.


Eje 3. Garantizar la equidad de género.


Varones y mujeres deberán ser tratados con equidad, es decir con imparcialidad. Ambos, por ser personas humanas, poseen la misma dignidad. Para los creyentes la dignidad surge del hecho de haber sido creados a imagen y semejanza de Dios; para los no creyentes, del hecho de ser un alguien con conciencia de sí mismo y no un algo.

Varón y mujer son dos maneras distintas de encarnar la humanidad. La diferencia sexual, ser varón o mujer es ineludible; originaria y permanente. Además de que varones y mujeres son diferentes, tanto entre los varones como entre las mujeres hay diversidad ya que hay muchas maneras de manifestar la masculinidad o la femineidad.

Pero, ser tratado con equidad no implica negar las diferencias entre varones y mujeres, sino que como son diferentes requieren un trato que respete esta diferencia porque las diferencias no son deficiencias. El trato equitativo respeta lo que cada uno es.

Por todo lo expuesto, es importante reafirmar el respeto a toda persona sin distinción, denunciando toda forma de maltrato; también el respeto de las diferencias naturales entre varones y mujeres.

En este eje aparecen vocablos hoy muy difundidos. Uno de ellos es discriminación, al que en toda ocasión se le da una connotación negativa. Se olvida que discriminar es discernir entre dos realidades. Si estas son iguales y son tratadas de manera diferente, se ejerce una discriminación injusta, pero si esas dos realidades son diferentes, el trato deberá ser distinto, por lo que se realiza una discriminación justa.

En este eje se puede trabajar la cultura de la inclusión por la que tanto brega el Papa Francisco, teniendo en claro que incluir supone y requiere comprender sin justificar; no condenar a la persona, pero reprobar sus actos cuando el caso lo amerita; empatizar (captar el mundo interior del otro) sin mimetizarse con el otro; aceptar siempre a la persona sin acomodar los principios.


Eje 4. Respetar la diversidad


Hay varios vocablos que es necesario intentar precisar para abordar tanto este Eje como el anterior.

- Diversidad tiene amplia difusión y su aplicación no siempre es apropiada. Si se hace referencia a los seres humanos en general, es innegable que todos presentan cualidades distintas y que esta diversidad de dones enriquece a la comunidad.

Pero, cuando se refiere a SER varón y/o SER mujer, característica constitutiva del ser humano, el adjetivo que corresponde aplicar es diferentes y no diversos. La diversidad se dará dentro de los varones o de las mujeres en el modo diverso de manifestar la masculinidad y/o la feminidad.

Esta aclaración se debe a que la ideología de género, intenta reemplazar el término diferencia sexual por diversidades sexuales, confundiendo característica propia con comportamientos sexuales. Se afirma que la sexualidad es polimorfa y por ello que cada uno podrá ir optando por el género que más lo satisfaga independientemente del sexo que se le atribuyó al nacer.

Estas afirmaciones confusas se comprenden mejor cuando se tiene presente los presupuestos básicos de la ideología de género:

• Diferenciación entre sexo y género;

• No coincidencia entre sexo y género;

• Variabilidad del género a lo largo del tiempo (género fluido).

El vocablo diversidad hoy también se aplica a la institución familiar. En muchas ocasiones se prefiere obviar hablar sobre la familia aduciendo que en la actualidad, los alumnos viven múltiples realidades familiares y cualquiera sea la realidad familiar, para ese niño constituye su familia.

El desafío pasa por ser respetuoso de lo que le ha tocado a cada uno eliminando la posibilidad que alguien se sienta excluido, pero a su vez mostrar cuál es el núcleo de una familia, lo que no cambia y las razones de este hecho.

Es necesario, aunque no deja de ser difícil, que los niños, desde los primeros niveles vayan descubriendo la riqueza y la belleza de una familia fundada en un matrimonio y de esta manera ir despertando el deseo de conformar a futuro su propia familia. Es importante buscar la forma de mostrar la verdad de lo que constituye un matrimonio natural (varón y mujer unidos por un vínculo libre, permanente y exclusivo en orden a la ayuda mutua, la procreación y la educación de los hijos) Se trata de mostrar el ideal, que como todos los ideales, es un faro al cual dirigirse y que se alcanza o no según las decisiones personales y las circunstancias de la vida. La manera prudente y cuidadosa de mostrarlo permitirá que todos experimenten la inclusión y lo que es más importante, QUE muchos adhieran a la propuesta.

-Construcción. En los LCB/08, aparece 56 veces en referencia a: normas, acuerdos y ciudadanía, valores e ideales, visiones y lógicas, autonomía y habilidades, identidad personal y nacional, masculinidad, feminidad y sexualidad, subjetividad y relaciones humanas, cuerpo y disponibilidad corporal.

Aquí se confunden las cuestiones externas al sujeto que son susceptibles de construcción, y las características propias del ser humano (intimidad, identidad, sexualidad, orientación sexual, etc.) que se desarrollan. El proceso de desarrollo se realiza a partir de lo que a cada uno le tocó, en contacto con un ambiente. Este actúa como facilitador o como obstáculo del proceso de crecimiento y maduración. A través del desarrollo armónico y pleno de toda la persona, se logra actualizar lo recibido.

Actualmente se intenta reemplazar desarrollo por construcción. Se pregona que cada uno decide lo que quiere con total prescindencia del sexo que le tocó. Se olvida que la determinación sexual, que se produce en la fecundación, es un hecho azaroso que pone en marcha el proceso de diferenciación sexual, que impacta en el desarrollo de toda la persona. Actualmente se ha ido instalando la idea de que la subjetividad determina la realidad; cada uno es según se auto percibe sin tener en cuenta si está avalado por el dato objetivo de la realidad. Vale la pena poner en evidencia las situaciones absurdas como puede ser auto percibirse de cinco años cuando se tienen sesenta o auto percibirse caracol en vez de ser humano… Hoy se pregona que cada uno se construye según su deseo y el principio rector es la propia subjetividad. Esta postura desconoce el dato objetivo que ofrece la realidad. La construcción ignora lo dado y niega la verdad que tiene en cuenta una realidad objetiva. Tanto la identidad sexual como la orientación sexual se desarrollan. No se nace heterosexual, homosexual, bisexual ni pansexual. Como ya se afirmó, el desarrollo se lleva adelante a partir de lo dado, de lo propio; la cultura es un factor importante ya que nos modela. Si bien naturaleza y cultura se amalgaman, es la naturaleza el sólido punto de partida sobre la que actúa el ambiente. Considerar que todo es fruto de la construcción cultural además de erróneo es peligroso ya que lleva a la deshumanización de la persona.

-Estereotipo. Se lo define como una imagen, idea o noción inmutable que tiene un grupo social sobre otro, al que le son atribuidos de forma generalizada conductas, cualidades, habilidades o rasgos distintivos. Es importante reconocer que ha habido estereotipos rígidos en la manera de presentar o entender la femineidad y la masculinidad, pero este reconocimiento no implica dejar de lado las diferencias constitutivas.

-Roles sexuales. Se los define “como el conjunto de conductas y actitudes atribuídos a varones y mujeres que, dependiendo de factores de muy diversa índole, de lo biológico a lo sociocultural, configuran un estilo de comportamiento sexual propio de un determinado género”. Es innegable que hemos asistido a un creciente intercambio de roles por lo que se puede afirmar que los roles sexuales masculino y femenino están abiertos y son permeables a la cultura. Sin embargo los roles que tienen que ver con la procreación, no han tenido modificación ya que a los varones les compete determinadas conductas y actitudes y a las mujeres otras. Como dice A. Polaino Lorente, la biología parece ser más tenazmente conservadora de la identidad sexual que la versatilidad comportamental y sociocultural.

La promoción del enfrentamiento entre varones y mujeres al que se asiste actualmente, obliga a ser creativos para mostrar la riqueza y el valor de la reciprocidad y complementariedad que se da entre ambos.


5. Ejercer nuestros derechos.


No es novedad que el tema del ejercicios de los derechos humanos está muy exacerbado. A partir de la Declaración Universal (1948) han ido apareciendo sucesivas generaciones de derechos humanos y en los últimos años se asiste al otorgamiento constante de nuevos derechos surgidos por consenso.

En esta constante promoción de los derechos, no suele mencionarse la reciprocidad entre derechos y deberes. En los LCB/08, el vocablo derecho es uno de los más nombrados ya que aparece 72 veces, mientras que la palabra deber no se menciona nunca. En su lugar, se nombra 27 veces responsabilidades y 2 obligaciones.

Hay algunos conceptos que es preciso trabajar, desde nivel inicial:

* La vida es un don otorgado por Dios con la colaboración de nuestros padres;

* El derecho a la vida es el primer derecho humano, fundante de todos los demás;

* A todo derecho le corresponde un deber.

* Si bien en alguna oportunidad puede producirse un conflicto de intereses, entre la mujer gestante y su hijo, el derecho a la vida del hijo siempre prevalece. Toda vida vale;

* Es necesario ser muy cuidadoso y prudente con los derechos surgidos por consenso ya que pueden ocultar la verdad y promover el relativismo (Ej. derecho al aborto)

Respecto al derecho a la salud, antes mencionado, es preciso reflexionar acerca de qué implicaría el mismo ya que es imposible garantizar un estado de completo bienestar físico, psíquico y social. Lo que toda persona tiene derecho es a tener acceso a los medios y a los cuidados indispensables para la defensa y la promoción integral de su salud.

Se apela continuamente al “interés superior del niño” interpretado en clave de autonomía y se les otorga sucesivos derechos con el objetivo de “empoderarlos”.

Un ejemplo concreto de esta afirmación lo ofrece “Guía sobre los derechos de adolescentes para el acceso a los servicios de salud”, elaborada por el Ministerio de Salud de la Nación / 2018. En esta Guía se establecen cinco derechos relacionados con la atención de la salud: * Derecho a la salud; * Derecho a la privacidad; * Derecho a la confidencialidad; * Derecho a la decisión sobre el cuidado del propio cuerpo; * Derecho a la participación directa en la toma de decisiones.

Merece analizarse las consecuencias de estas iniciativas a la luz de los estudios científicos sobre adolescentes, lo cual excede ampliamente esta presentación.


A modo de síntesis y conclusión.


- El dictado de ESI es obligatoria en todas las instituciones educativas. El CFE ha establecido los Ejes a partir de los cuales se debe realizar y los NAP para cada nivel educativo.

- Es necesario elaborar, actualizar y/o completar el Proyecto Educativo de ESI, a partir de la cosmovisión de la Institución.

- El desafío pasa por profundizar los principios de la antropología cristiana, en referencia al valor y al significado de la sexualidad humana; traducirlos al lenguaje actual y comunicarlos de manera atractiva.

- La oportunidad de buscar formas nuevas de presentar las temáticas; aproximar posiciones sin negar los fundamentos; dar aval científico a los contenidos; manejarse con verdad y no con opiniones; buscar los puntos de encuentro entre los docentes y también entre las familias.

- Tanto el desafío como la oportunidad son difíciles y requieren decisión, convicción, formación y perseverancia para mantenerse fuera de la “zona de confort”.




“Métodos, anticonceptivos: información para conocer, discernir y decidir”. Autores: Dra. Zelmira Bottinide Rey, Dra. Cecilia Goodall, Dra. Dolores García Traverso y Lic Josefina Perriaux de Videla.

https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/11470#.YKZgzFZ1O80.gmail