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Drogadependencia... Una mirada desde la bioética




Drogadependencia…

Una mirada desde la Bioética

Dra. Raquel Bolton

Médica Bioeticista

boltonraquel@gmail.com

Inmanencia 2016;5(1):45-49

Resumen. Las consecuencias para la salud del consumo abusivo de sustancias, son motivo de preocupación a nivel mundial, pues la gran mayoría de los consumidores de drogas problemáticas siguen sin tener acceso a tratamiento.

La problemática adictiva actual es compleja y surge el desafío de volver a reafirmar la opción prioritaria para grupos vulnerables, que no buscan en la droga el uso recreativo en sí, sino la posibilidad de evadirse frente a la falta de proyectos y razón de vivir.

En este momento, en el que la pobreza y la exclusión angustian a nuestra gente y en especial a los más humildes, medidas que puedan facilitar el consumo generan confusión y aparecen como a destiempo, desenfocadas de la realidad social, señalando que la disponibilidad a la droga y tolerancia social se transforman en factores de riesgo para el consumo.

Se comentan la situación de las adicciones a nivel universal y nacional y se analizan las consecuencias biológicas, familiares, sociales y bioéticas del hecho.

El aprendizaje de la libertad proviene de una larga maduración y de una integración a normas morales, hasta que llega el momento en que la persona es capaz de asumir responsablemente los actos propios y asumir las consecuencias y comportamientos de los mismos. Las personas, las familias que constituyen y en fin, la propia comunidad que componen son claves sustantivas para mejorar la situación.

Palabras clave: : adicciones, consecuencias del abuso de sustancias, bioética

Drug addiction… A view from Bioethics. Abstract

Drug abuse produces health consequences concerning universal interests because a great majority of problematic substance consumers did not have access to treatment. Addictive problematic is complex and merges as a challenge to reaffirm priority to vulnerable groups that look possibility of evading loss of projects and reasons to live instead of recreative effects of drugs.

When poverty and exclusion anguishes people, especially most humble of them, all measures capable of easing consume generates confusion and appears almost out of proper time and social place, making evident that disponibility and tolerance became risk factors to consume.

Universal and local addictions and biologic, familiar, social and bioethical consequences are analized. Freedom learning co0mes from a large maduration and ask for moral rules integration till the moment in which one is capable of assuming their own acts with responsibility and assuming consequences generated. Persons, families that they constitute and the community they compose are substantive keys to enhance the situation.

Key Words: drug addiction, consecuences of drug addiction, bioethics.

Drogadependência… Um olhar desde a Bioética. Resumo.

As consequências do consumo abusivo de substâncias para a saúde são motivo de preocupaçã o a nível mundial, uma vez que a grande maioria dos consumidores de drogas problemáticas continuam sem ter acesso a tratamento. O problema atual da dependência é complexo e impõe o desafio de tornar a salientar a opçã o prioritária para grupos vulneráveis, que não procuram na droga o uso recreativo mas a possibilidade de evadir-se, em face à falta de projetos e de sentido da vida. Neste momento que a pobreza e a exclusão provocam angústia nas pessoas, especialmente nos mais humildes, algumas medidas que possam facilitar o consumo geram confusão e aparecem inoportunas afastadas da realidade social, assinalando que a disponibilidade da droga e a tolerância da sociedade se transformam em fatores de risco para o consumo. Comenta-se a situaçã o das dependências a nível universal e nacional, y se analisam as consequências biológicas, familiares, sociais e bioéticas desse fato. O aprendizado da liberdade provém de una longa maturidade e de uma integraçã o a normas morais, até o momento em que a pessoa se torna capaz de assumir com responsabilidade seus atos bem como as consequências dos mesmos. As pessoas, as famílias que elas formam e, enfim, a própria comunidade que constituem são chaves substantivas para melhorar a situaçã o.

Palavras Chave:drogadependência, consequências do consumo abusivo de substâncias, bioética.

Según el Informe Mundial sobre las Drogas 2015 se estima que un total de 246 millones de personas, o una de cada 20 personas de edades comprendidas entre los 15 y 64 años, consumieron drogas ilícitas en 2013.

La magnitud del problema mundial de las drogas se hace más evidente si se tiene en cuenta que más de 1 de cada 10 consumidores de drogas es un consumidor problemático que sufre trastornos ocasionados por el consumo de drogas o drogodependencia. Es decir, unos 27 millones de personas, o casi la totalidad de la población de un país del tamaño de Malasia, son consumidores problemáticos de drogas.

Prácticamente la mitad de esos consumidores problemáticos (12,19 millones) consumen drogas inyectables, y se estima que 1,65 millones de ellos estaban afectados por el VIH en 2013.

La adicción según la Organización Mundial de la Salud es un “Estado de intoxicación periódica o crónica producido por el consumo repetido de una droga natural o sintética”. Diversas teorías destacan el protagonismo de factores biológicos predisponentes y desencadenantes, destacando la importancia de una personalidad vulnerable para aquellas personas que consumen de manera abusiva.

Los adultos pueden experimentar un consumo abusivo, cuando faltan puntos de referencia y convicción de que nada tiene sentido en sus vidas, pero es en la adolescencia, período de grandes cambios físicos y psicológicos, donde el inicio del uso de drogas se hace evidente, afectando las interacciones y relaciones sociales.

En nuestro país La Secretaría de Prevención para la Programación de Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (SEDRONAR) realizó en el curso del año 2014 el VI Estudio Nacional sobre Consumo de Sustancias Psicoactivas en Estudiantes de Enseñanza Media (http://scripts.minplan.gob.ar/octopus/archivos. php?file=4121). Respondieron la encuesta 112.199 alumnos, muestra representativa de los 2.227.579 estudiantes registrados en todo el país, con una proporción global de 50,6% mujeres y 48,2% varones

(1,2% sin dato), variable en las diferentes provincias. En el estudio, promedia entre los 13 y 15 años la edad del primer consumo. El grupo de 15 y 16 años presenta, en términos generales y durante el último año, la mayor proporción de nuevo consumo de sustancias.La mitad de los adolescentes declaró haber consumido bebidas alcohólicas durante el último mes. Esto implica que más de 1.116.000 estudiantes consumen alcohol actualmente. Varones y mujeres consumen bebidas alcohólicas en proporciones similares.

Las políticas públicas referidas a la regulación de la oferta y demanda de tabaco en nuestro país, ha disminuido de manera importante la proporción de población fumadora. El porcentaje de estudiantes que había fumado tabaco al menos una vez, disminuyó de 44% al 36% entre 2009 y 2014.

El mercado de las drogas sintéticas, siguen generando espacios y constituye una amenaza creciente para los jóvenes… Según la investigación de referencia, 18.220 estudiantes consumieron éxtasis por primera vez durante el último año. Son en su mayoría varones (55,9%) y la mayor proporción tiene más de 15 años (35,6% tiene 15 o 16 años y 39,1%, 17 años o más).

Ecología y Consumismo

El consumo problemático de los jóvenes argentinos exige una conceptualización ecológica, que analice los componentes psíquico, biogenético y farmacológico del adicto adolescente y amplíe los enfoques tradicionales empleados, caracterizados por su abordaje principalmente individualista.

Dimensión Individual

Los factores de riesgo que favorecen el consumo de drogas están ligados a condiciones psicológicas y conductuales. El ingreso de sustancias psicoactivas en el organismo, implica también una serie de modificaciones en la percepción y la conciencia. Por otro lado, los factores de protección se vinculan a la autoestima, a habilidades sociales que permiten tomar decisiones y resolver problemas.

Educar en el sentido del control de sí, potencia los factores de protección, fortaleciendo a las decisiones tendientes a afrontar dificultades individuales y sociales. El menosprecio y el consumo abusivo, marcan una ruptura entre la espiritualidad y la cultura, revelan el abandono de las dimensiones morales y descomponen la trama social,

Dimensión Familiar

Los espacios familiares de contención, serán factores de protección hacia el consumo de sustancias. Una familia que ayuda a madurar en principios y valores, transforma en un instrumento privilegiado para promover una educación integral. Los controles familiares débiles y la inestabilidad de vínculos son algunas de las causas que impiden que la familia se constituya en el agente preventivo natural. Por su parte, la misma familia deviene en factor de riesgo cuando promueve actitudes de consumo abusivo.


Dimensión Social

Una sociedad que incluye a su población y a los jóvenes en particular, mediante la apertura de proyectos laborales y de desarrollo individual y social, genera factores de protección ante el consumo.

Vivimos Inmersos en una gran cultura mediática. Es necesario promover la formación de comunicadores competentes y comprometidos que iluminen la realidad y la transformen, no sólo a través de la capacitación técnica, sino también con la presencia de valores humanos que contemplen a la dignidad, como centro de toda la vida social.


Una Mirada desde la Bioética.

A partir del año 1970, con la aparición del término Bioética en un artículo escrito por el oncólogo Van Rensselaer Potter y titulado “The science of survival”, comienzan a surgir numerosos centros de estudios, teniendo a la Bioética como una “nueva” reflexión.

Para Potter, existe una inquietud en la humanidad ante las posibles consecuencias negativas del desarrollo científico. Propone discernir entre la posibilidad técnica y la licitud ética, a través de un conocimiento que lo permita. Ésta es la Bioética, entendida por él como la parte de la Biología que se ocupa de emplear los recursos de las ciencias biológicas de modo que se obtenga, con su uso correcto, una mejor calidad de vida. La Enciclopedia of Bioethics de WT Reich (1978), define a la Bioética como: “Estudio sistemático de la conducta humana en el ámbito de las ciencias de la vida y de la salud, analizadas a la luz de los valores y principios morales”

El modelo de investigación que se presenta para acompañar la problemática adictiva, requiere la exposición de una fundamentación científica comprobada en su consistencia y exactitud, una consideración antropológica que muestra el valor fundamental de la vida y de una reflexión ética que da paso al bien que se va a perseguir y la acción moralmente correcta.

Consideración Biológica

El mundo científico sigue aportando fundamentos sobre el comportamiento de las distintas sustancias y procuran identificar las regiones cerebrales comprometidas con la urgencia de consumir drogas. Al hablar de adicción como enfermedad, es imposible separarla del concepto de farmacodependencia y de la manifestación de diversos síndromes que la pueden acompañar.

Dependencia Física: Situación en la que, si hay privación, el organismo presentará manifestaciones, que pueden llevar a episodios de angustia y/o ansiedad, conocidas como “Síndrome de Abstinencia”. Esta dependencia física deriva de un proceso de adaptación a la droga independientemente de la voluntad del individuo.

Dependencia Psíquica: Existencia de un impulso irrefrenable que exige la administración de la droga para producir placer o evitar un malestar.

Manejo Integral de la Enfermedad

Es quehacer exclusivo del equipo multidisciplinar y del equipo médico restablecer la reinserción del paciente, primero a su entorno familiar, luego al social.

Esta prioridad se debe tener en cuenta en todo tratamiento donde lo prioritario es la incorporación de nuevos hábitos, o sea, patrones de conductas fundados en valores y a través de una reeducación.

El tratamiento tiene como objetivo erradicar toda forma de consumo en el adicto y su entorno familiar.

Competencia y responsabilidad en la calidad de la asistencia, deben estar presentes en el de la patología adictiva. Es una situación contradictoria donde el adicto no se reconoce enfermo, minimiza su físico y psicológico y ocasiona situaciones de violencia y disturbios. La negación que expresa el adicto, es utilizada por su familia, que se transforma en codependiente de la situación.

Consideración Antropológica

Una Bioética centrada en la persona supera la visión de la vida como fenómeno biológico puro e introduce como valor intrínseco la referencia a su dignidad .

El consumo abusivo de sustancias psicoactivas altera el uso de la inteligencia, de la voluntad y vulnera la libertad consustancial del hombre que le permite configurar su vida. Creer en la “libertad de drogarse” cuando en realidad se es esclavo de las drogas, es una desviación del concepto de libertad.Reflexión Ética

En el consumo abusivo a sustancias psicoactivas altera la capacidad y o competencia del individuo.

La adicción plantea conflictos en cuanto perturba el uso de la razón, vulnera la voluntad y enfrenta a la libertad: altera los procesos del pensamiento con deterioro progresivo de la memoria y transforma la enfermedad en paradójica…

Principio de Defensa de la Vida

El servicio a la vida se manifiesta plena y explícitamente en la fidelidad a la ley moral en coexistencia con valores y deberes. Quien consume se transforma en víctima de una serie de desórdenes en su estructura psico-biológica que lo conducen a la decadencia ética. Nuestra sociedad valoriza cada vez más una cultura de muerte y nuestros jóvenes buscan recursos en los productos químicos, al no saber encontrarlos en los valores humanos.

Principio de Autonomía

La visión ética lo relaciona con la capacidad de autodeterminación, de elección de la persona respecto de su propia vida. La libertad implica una capacidad de opción, carente de restricciones o presiones. Decide lo que es mejor y perfecciona al ser. La adicción rompe esta estructura y confunde libertad con libertinaje: no hay libertad donde se destruye una vida, ni vida asumida en plenitud donde se quita la libertad.

La realidad de la persona humana es espiritual y corporal a la vez y a esta unión sustancial conduce el análisis de la vida psíquica que la adicción a las drogas altera en cuanto impide distinguir el bien del mal y borra los límites morales. No se puede llegar a un juicio recto, si la inteligencia está sumergida en la búsqueda de placeres ilusorios para escapar de una realidad que estima oprimente e insoportable.

No Maleficencia

Este principio está íntimamente relacionado en medicina con la máxima primum non nocere: “En primer lugar, no hacer daño”. El cuerpo humano tiene una integridad y una dignidad…su totalidad lleva un mensaje implícito. No puede ser utilizado como un instrumento que esté al servicio de otro fin.

Hablar de adicción en el marco de la bioética, posibilita dar una respuesta moral a situaciones propias de la condición humana, desde la fundamentación de la singularidad y totalidad de la persona.

Cuando la persona atenta contra la propia vida sin ver la grandeza del don recibido, vulnera su dignidad y se conduce a una forma de esclavitud, centrada en el individualismo y el consumismo.

Beneficencia

El término connota actos de misericordia y humanización, acción realizada en beneficio de otros. Quien se droga no comprende o ha perdido el sentido y el valor de la vida. Muchos casos de muerte por sobredosis son suicidios voluntarios.

La realidad muestra la búsqueda permanente del placer inmediato que parece justificarlo todo. Los recursos en programas de educación y prevención de las adicciones especialmente de niños y jóvenes, deben estar disponibles, siendo clave para enfrentar el consumo abusivo.

Justicia

En términos de justicia social, el principio obliga a la comunidad a garantizar a todos y cada uno los medios para acceder a los cuidados necesarios.

Este principio es rector en campañas de prevención y diseño de políticas de gestión en la protección de vida y la integridad de las personas que conforman la comunidad. El estudio sobre narcotráfico y adicciones en Argentina (http://www.uca.edu.ar/index. php/site/index/es/uca/observatorio-de-la-deuda-social-argentina/barometro-del narcotrafico-y-las-adicciones- en-la-argentina/informes-tematicos-del-narcotrafico- y-las-adicciones-en-la-argentina/ )… destaca la necesidad de un enfoque integral para la lucha contra el narcotráfico, que tenga en cuenta el fenómeno de la adicción y el consumo, invirtiendo más recursos en la prevención y rehabilitación y fundamentalmente en las posibilidades de generar proyectos de vida a partir de la integración social desde la educación, el trabajo y la integración urbana.

Conclusión

Es urgente dar pasos hacia soluciones integrales. Despenalizar no resuelve el problema. Antes es necesaria la promoción de la salud y la educación, con énfasis en políticas públicas que orienten a desalentar el consumo de drogas. La sociedad argentina no es ajena a la realidad de un consumo abusivo que destruye y daña a nuestros jóvenes, ni de la situación de vulnerabilidad en que se encuentran familias y niños que viven en la calle y tienen un fácil acceso a la disponibilidad de drogas, pero se insiste en este contexto ¿estamos en condiciones de despenalizar y de asistir desde las instituciones sanitarias a nuestros enfermos adictos? Es necesario comenzar el trabajo estructurando la personalidad y madurando la formación sólida de la inteligencia y la voluntad. Poner el acento en los valores y las virtudes ayudará al adicto a afrontar situaciones conflictivas individuales y sociales. El aprendizaje de la libertad proviene de una larga maduración. Exige la incorporación de normas morales hasta el momento en que la persona es capaz de asumir responsablemente los actos y las consecuencias de sus actos. En un mundo de referencias inciertas e inestabilidad afectiva por parte de los adultos, el adolescente tiende a desarrollar una personalidad fracturada emocionalmente, tendiente a buscar todo aquello que pueda contenerlo, comenzando paradójicamente por las drogas. Es decisiva la responsabilidad de la familia, determinante e insustituible para un auténtico crecimiento humano en cuanto custodia y comunica amor y valores. El ámbito familiar es el espacio donde se promueven las capacidades personales y sociales de los individuos. Puede constituirse en factor de riesgo si alguno de sus integrantes es consumidor y cuando en su seno se minimice el problema. Como sociedad cabe la posibilidad de hacer accesible el acompañamiento social y sanitario a través de programas de empleo para la reinserción de quienes se encuentren en etapa de recuperación. El consumo de drogas en la Argentina sigue en aumento a pesar de todos los esfuerzos que se realizan para evitarlo. No se puede criminalizar al adicto y es necesario insistir en esto....porque no se puede criminalizar una enfermedad.

La ética en el manejo de la enfermedad adictiva desafía a elaborar propuestas que faciliten un cambio cultural destinado a forjar personalidades virtuosas capaces de ser dueñas de sí, promotoras de la vida humana con signos de cercanía y esperanza.

BIBLIOGRAFÍA

• Beauchamp Tom L.Childress James F. 1998 Principios de Ética Biomédica.

Ed. Masson. España.

• Bolton Raquel. 2011 Adolescencia y Adicciones…Una Mirada desde la

Bioética. Ed. Santa María. Argentina.

• Bolton Raquel. 2012 Plenario de Comisiones de Prevención de Adicciones.

Cámara de Diputados: proyecto de Ley de despenalización de la

tenencia personal de Drogas.

• Sgreccia Elio. 1995 Manual de Bioética. Ed. Diana Mexico

• VI Estudio Nacional sobre Consumo de Sustancias Psicoactivas en Estudiantes

de Enseñanza Media. Secretaría de Prevención para la Programación

de Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico. 2014

• Informe Mundial sobre las Drogas 2015

• Barómetro del Narcotráfico y las Adicciones en la Argentina. 2016 UCA

Artículo publicado en Revista INMANENCIA del Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) Eva Perón Volumen 5 N° 1 Diciembre 2016