Señor
presidente
de
la
Corte
Suprema
de
Justicia
de
la
Nación
Dr.
Ricardo
Luis
Lorenzetti
De
nuestra
mayor
consideración
En
nombre
de
los
miembros
del
Consorcio
de
Médicos
Católicos
de
Buenos
Aires,
reunidos
en
sesión
especial
en
el
día
de
la
fecha,
queremos
referirnos
a
las
palabras
sobre
despenalización
del
aborto.
pronunciadas
en
Mendoza
en
el
Encuentro
de
Mujeres
de
la
Justicia.
por
la
Dra.
Carmen
Argibay,
miembro
de
ese
Honorable
Tribunal
de
Justicia,
Sus
expresiones
fueron
publicadas,
entre
otros
medios,
por
el
diario
La
Nación
en
su
edición
del
día
26
de
Agosto
del
corriente
año.
Somos
partidarios
de
la
libertad
de
expresión,
pero
un
miembro
de
la
Suprema
Corte
debe
ajustarse
a
ciertas
normas
en
sus
declaraciones
públicas.
Si
llega
a
esa
Corte
un
caso
sobre
aborto,
la
Dra.
deberá
excusarse
o
aceptar
la
recusación
para
juzgar.
En
dicha
conferencia,
la
Ministra
dijo
que
“este
es
el
momento
propicio
para
comenzar
a
discutir
la
despenalización
del
aborto”.
Afortunadamente
agregó
que:
“esto
no
quiere
decir
que
vaya
a
ser
obligatorio.
No
quiere
decir
que
toda
mujer
embarazada
tenga
que
abortar”.
Y
agregó
que:
“Yo
entiendo
que
la
violación
es
de
todas
(en
referencia
a
cualquier
violación)
de
cualquiera,
sea
idiota
o
demente
o
no,
porque
es
un
embarazo
no
querido.
Entonces
la
mujer
no
tiene
que
soportar
las
consecuencias
de
un
acto
violento
sobre
su
cuerpo”.
El
Código
Penal
en
el
articulo
86
expresa
que
no
es
punible
el
aborto
producto
de
la
violación
sobre
una
idiota
o
demente,
pero
no
lo
permite
sobre
una
mujer
normal.
Este
Consorcio
de
Médicos
está
en
desacuerdo
con
la
no
punibilidad
del
aborto
en
esos
casos
porque
siempre
se
trata
de
la
muerte
de
un
inocente.
Pero
destacamos
que
el
legislador
al
restringir
el
aborto
a
los
casos
de
insuficiencia
mental
de
la
madre
lo
hizo
porque
sabía
que
autorizarlo
en
todas
los
casos
de
violación,
sería
en
la
practica
la
autorización
en
cualquier
caso,
pues
la
madre
diría
siempre
que
fue
violada,
lo
que
no
admite
prueba
en
contra.
Lo
expresado
por
la
Ministra
es
un
error
médico
legal
y un
sofisma,
que
significa
decir
una
verdad
que
encierra
un
error.
Es
cierto
que
en
ambos
casos
tal
vez
hubo
una
violación.
Pero
en
la
persona
idiota
o
demente
se
trata
siempre
de
una
violación
porque
tiene
sus
facultades
mentales
insuficientes
y su
juicio
no
es
capaz
de
correcta
crítica,
creación
y
comprensión.
Mientras
que
en
la
persona
normal,
no
se
sabe
si
realmente
hubo
una
violación
o si
la
madre
expresa
que
la
hubo
para
abortar
libremente.
Entristece,
que
una
Jueza
del
Mayor
Tribunal
Superior
de
la
Nación,
proponga
que
pueda
ser
lícito
matar
a
pequeños
seres
inocentes,
por
el
solo
delito
de
existir
en
el
seno
de
sus
madres.
Está
proponiendo
que
lícitamente
se
pueda
asesinar
a
miles
o
millones
de
argentinos.
Desconcierta
que
se
pueda
proponer
semejante
holocausto.
Hay
múltiples
ejemplos
de
gobernantes
despóticos
que
asesinaron
a
millones
de
personas
porque
no
comulgaban
con
sus
ideas
autoritarias.
Stalin
mató
a
cristianos,
eslavos
y
gitanos.
Hitler
a
judíos,
cristianos
y
ucranianos.
Sadam
Hussein
a
kurdos
e
iraníes
no
sunnitas.
Mustafá
Kemal
a
millones
de
armenios.
Todos
ellos
mataron
a
seres
humanos
jóvenes
y
adultos
por
el
delito
de
sentir
o
pensar
diferente.
No
podemos
permitir
el
asesinato
de
miles
“personas
por
nacer”
argentinas.
Hace
un
año
(Septiembre
de
2009)
la
Ministra,
ante
el
Senado
de
la
Nación,
expresó
que
era
partidaria
del
aborto
libre.
En
esa
ocasión
el
Consorcio
de
Médicos
Católicos
de
Buenos
Aires,
declaró
que
el
aborto
era
un
homicidio
abominable
porque:
1)
Es
una
realidad
biológica
que
en
la
concepción,
es
decir
en
la
unión
del
óvulo
con
el
espermatozoide,
comienza
una
nueva
vida
humana.
Un
nuevo
ser
humano
que
ha
de
ser
tratado
con
el
mismo
respeto
que
merece
cualquier
persona
humana.
2)
Todo
aborto
es
un
atentado
contra
la
ley
natural.
la
cual
está
por
encima
y es
anterior
a
cualquier
creencia
religiosa.
“No
matar”
es
un
mandato
para
todas
las
mujeres
y
todos
los
hombres
y no
solo
para
quienes
profesan
un
determinado
credo
religioso.
3)
Así
como
los
médicos
actúan
respetando
la
vida
humana
del
no
nacido,
siempre
y en
todos
los
casos,
las
autoridades
públicas
deben
cumplir
sus
funciones
conforme
al
orden
natural,
sin
dar
pié
a la
aberración
de
que
algunos
seres
humanos
puedan
ser
asesinados
legalmente
por
otros,
por
muy
crítica
y
dolorosa
que
sea
la
situación
por
la
que
éstos
estén
pasando.
Si
la
vida
humana
del
no
nacido
–el
ser
humano
mas
débil
e
indefenso
se
somete
a
debates,
a
consensos
o a
negociaciones
políticas,
se
priva
de
sustento
a
todos
los
demás
derechos
humanos.
Ante
las
declaraciones
públicas
de
la
Ministra
de
la
Corte,
consideramos
que
si
en
algún
momento
llega
a
decisión
de
la
Corte
un
caso
sobre
aborto
de
una
mujer
embarazada,
la
Dra
Argibay
deberá
abstenerse,
por
haber
ya
expresado
públicamente
su
opinión
favorable
al
homicidio
de
los
niños
por
nacer.
Si
así
no
lo
hiciese,
deberá
ser
recusada
con
causa
concreta
por
inhabilitación
jurídica
y
moral
para
fallar
en
el
caso
concreto
que
haya
llegado
al
Tribunal
Superior
Saludamos
al
Señor
Presidente
de
la
Suprema
Corte
de
Justicia
con
nuestra
mayor
consideración