El
Santo
Padre
Benedicto
XVI
afirmó
sobre
la
epidemia
de
HIV-SIDA
que,
“no
se
puede
resolver
el
problema
con
la
distribución
de
preservativos.
Al
contrario,
se
corre
el
peligro
de
aumentar
el
problema”.
Adhiriendo
a
estas
palabras
el
Consorcio
de
Médicos
Católicos
de
Buenos
Aires
hace
llegar
a la
opinión
pública
la
siguiente
declaración.
1)
Las
campañas
de
salud
basadas
en
la
distribución
de
preservativos
para
evitar
el
SIDA
inducen
a
engaño,
porque
ocultan
información
y no
colaboran
a la
prevención,
sino
a
una
mayor
difusión
de
las
conductas
de
riesgo,
ya
que
implican
que
las
autoridades
sanitarias
están
dando
su
visto
bueno
a
las
conductas
y
estilos
de
vida
que
son
responsables
de
la
epidemia.
Sirva
de
ejemplo
que
la
misma
OMS
afirma
que
el
preservativo
tiene
una
tasa
de
fallos
del
14%
(Organización
Mundial
de
la
Salud,
Effectiveness
of
Male
Latex
Condoms
in
Protecting
against
Pregnancy
and
Sexually
Transmitted
Infections,
en
OMS
Information
Fact
Sheet,
núm.
243,
de
junio
de
2000).
Al
mismo
tiempo
la
Internacional
Planned
Parenthood
Federation
(IPPF),
una
de
las
promotoras
de
las
campañas
llamadas
de
sexo
seguro,
sitúa
la
tasa
de
fallos
en
el
30%,
y a
ésta
hay
que
añadirle
que
“el
riesgo
de
contraer
SIDA
durante
el
llamado
‘sexo
protegido’
se
aproxima
al
100%
a
medida
que
el
número
de
relaciones
sexuales
se
incrementa”
(IPPF,
Medical
Bulletin,
How
Much
Do
Condoms
Protect
Against
Sexually
Trasmitted
Diseases?,
febrero
1997).
Por
lo
tanto,
como
afirmó
este
Consorcio
el 8
de
marzo
de
2005,
los
preservativos
no
hacen
el
sexo
“seguro”
o
“más
seguro”.
2)
Lamentamos
los
dichos
de
algunas
autoridades
de
salud
que
consideran
“peligrosas”
las
declaraciones
del
Papa
Benedicto
XVI.
Parecería
que
se
quiere
imponer
totalitariamente
un
pensamiento
único,
políticamente
correcto,
desdeñando
los
datos
que
la
ciencia
nos
proporciona.
3)
Cabe
señalar
que
además
del
SIDA,
debido
a la
promiscuidad
sexual
que
alientan
las
campañas
llamadas
de
“sexo
seguro”,
han
vuelto
a
aparecer
enfermedades
de
transmisión
sexual
que
se
creían
casi
extinguidas.
Por
ejemplo,
en
nuestro
país
han
aumentado
los
casos
de
sífilis
(Véase
Clarín
30-01-07:
“En
la
provincia
de
Buenos
Aires
las
notificaciones
(de
sífilis)
crecieron
casi
un
70%
desde
el
2002”;
La
Nación,
03-02-07:
“Sida
y
sífilis:
estadísticas
alarmantes”;
Página
12,
05-02-07:
“La
sífilis,
en
un
silencioso
y
continuo
aumento
de
casos.
En
el
Hospital
de
Clínicas,
los
análisis
de
VIH
se
complementan
con
el
de
sífilis”).
4)
La
literatura
médica
internacional
registra
aumentos
en
el
contagio
de
la
gorronea,
clamidias,
tricomoniasis,
herpes
genital,
chancro,
sífilis.
Las
campañas
de
“sexo
seguro”
no
son
ajenas
a
este
estado
de
cosas.
5)
Como
afirmó
Benedicto
XVI,
la
solución
pasa
por
humanizar
la
sexualidad,
“una
renovación
espiritual
y
humana
que
lleve
aparejada
una
forma
nueva
de
comportarse”.
Por
eso
este
Consorcio
hace
un
llamado
a
los
médicos,
educadores,
padres
de
familia
y a
las
autoridades
públicas
para
que
entre
todos
volvamos
a
valorar
el
orden
natural,
sin
concesiones
al
“mal
menor”,
viviendo
y
difundiendo
un
comportamiento
realmente
humano
basado
en
el
ejercicio
de
las
virtudes
de
la
templanza,
la
castidad
y la
continencia