El
Consorcio
de
Médicos
Católicos
de
Buenos
Aires
considera
la
orden
ejecutiva
del
presidente
de
los
Estados
Unidos,
que
autoriza
la
financiación
con
fondos
federales
de
la
investigación
con
células
madres
embrionarias,
una
decisión
inmoral
y
superflua.
1)
Es
inmoral
porque
no
reconoce
la
dignidad
del
ser
humano
en
fase
embrionaria
y
avala
la
masacre
de
miles
de
vida
humanas.
Una
vez
traspasada
la
fundamental
línea
ética
que
impide
tratar
a
los
seres
humanos
como
meros
objetos
de
investigación,
la
ciencia
se
instala
en
una
cuesta
abajo
que
será
imposible
de
frenar.
2)
Es
superflua
porque
los
últimos
avances
científicos
superan
las
investigaciones
con
células
madres
embrionarias
y la
comunidad
científica
especializada
en
el
área se
inclina
clara
y
mayoritariamente
a la
investigación
con
células
estaminales
adultas.
Sólo
por
citar
uno
entre
cientos
de
ejemplos,
queremos
referirnos
al
descubrimiento
del
científico
japonés
Shinya
Yamanaka,
que
hizo
posible
“reprogramar”
una
célula
somática
para
convertirla
en
pluripotente,
que
ha
cambiado
el
panorama
de
la
investigación
en
células
madre,
haciendo
prácticamente
superfluos
los
esfuerzos
aún
infructuosos
con
las
células
embrionarias.
Esta
línea
de
investigación
ha
sido
perfeccionada
por
los
recientes
experimentos
de
Keisuke
Kaji
(Universidad
de
Edimburgo)
y
Andreas
Nagy
(Samuel
Lunenfeld
Research
Institute,
del
Mount
Sinai
Hospital
de
Toronto),
(Nature,
2 de
marzo
2009).
(Vid.
también
Nature
Reports
Stem
Cells,
mayo
2008).
Son
profundamente
iluminadoras
las
declaraciones
de
Dr.
Yamanaka
que
no
ocultó
el
designio
ético
de
sus
investigaciones:
“Cuando
ví
al
embrión
en
el
microscopio,
rápidamente
me
di
cuenta
que
había
poca
diferencia
entre
él y
mis
hijas”
y
“entonces
pensé
que
yo
no
podía
permitirme
destruir
embriones
para
investigar.
Tenía
que
haber
otra
posibilidad”.
(Entrevista
concedida
al
New
York
Times,
11-12-2007)